Nombre: J.J. Edad: 30 País: Chile Llegué a Santiago de Chile el 13 de Marzo del 2018. Desde entonces estoy viviendo en casa de mis primos que ya tienen dos años aquí. Mi esposa y mi hija de tres años se quedaron en Venezuela ya que no teníamos los medios económicos para venirnos todos de una sola vez. Yo me vine con la maleta cargada de sueños pero también de tristeza por dejarlas, incertidumbre de no saber cuándo nos volveríamos a ver y la inmensa responsabilidad de trabajar y conseguir reunir el dinero para que esa separación no fuera tan larga. Todos los días me he levantado y acostado con la preocupación de saber que mi esposa está sola con la niña en Venezuela, donde conseguir lo más básico como es la comida o tomar un bus hasta la casa, es una verdadera odisea. Me he sentido culpable, pero eso sólo ha hecho que mi nivel de compromiso se eleve, por ellas dos. A los pocos días de estar aquí hice unos contactos que me llevaron a trabajar en Uber, aprovechando que aún como turist...
La migración Venezolana y sus historias, contadas por sus propios protagonistas... ¿Quieres contarnos la tuya?